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Otras consideraciones acerca de las palancas del comportamiento  

 

  • El primer interés de cualquier ser humano es él mismo. Por lo tanto, las palancas del comportamiento se aplican en primer lugar a cada persona.
  •  Pero se extienden después a sus allegados afectivos: Su prole, en primer lugar. El resto de la familia en segundo lugar. Quienes comparten sus convicciones religiosas, deportivas, raciales, políticas, nacionales o de cualquier otra índole, en tercer lugar.
  •  Las palancas del comportamiento tienen dos facetas, la ganadora y la perdedora. Uno es libre de asumirlas de una o de otra manera. Puede ponerlas a trabajar a favor o en contra de sus propios intereses. Puede ser amo o esclavo de ellas. Puede manejarlas o ser manejado por ellas. Estas palancas liberan o postran, cada uno elige. Pueden convertirlo en locomotora o en vagón. En seductor o en seducido. En ganador o perdedor.
  •  La palanca de la economía de tiempo y de esfuerzo puede verse desde su faceta ganadora: se esfuerza poco y consume poco tiempo realizando las actividades porque es productivo. O desde su faceta perdedora: se esfuerza poco y consume poco tiempo porque es perezoso y vive la vida sin un fin en mente.
  •  La sub palanca del temor a ser agredido puede convertirla en una persona cautelosa, pero activa, lo cual es la aproximación ganadora. O puede enclaustrarla en ella misma, postrada porque la embarga el temor a todo lo que sucede a su alrededor.
  •  La sub palanca del temor a lo desconocido puede convertirlo en un curioso, en un explorador de lo que sucede en su entorno y dentro de usted mismo. Puede moverlo a un cambio permanente inducido desde su interior, si usa la faceta amable de la sub palanca. Pero puede también llevarlo a rechazar cualquier cambio para su vida porque lo incapacita el temor a lo desconocido, si asume la faceta perdedora de la sub palanca.
  •  La sub palanca del temor a no ser reconocido puede convertirlo en una persona cautivadora y asertiva porque entiende que todas las personas necesitan reconocimiento. Puede llevarlo a que usted desarrolle todo su potencial, todo su encanto. Pero puede, por otro lado, escoger la faceta perdedora de la sub palanca: vivir pendiente de la aprobación de los demás. Volverse manipulable y vulnerable frente al concepto de quienes lo rodean.
  •    La palanca de la necesidad de lucro puede ser un motor para asumir la responsabilidad económica que a todo ser humano le cabe, teniendo como único límite para su ambición la ética y el respeto por los demás, si asume su faceta ganadora. Pero puede convertirlo también en un ambicioso sin escrúpulos y sin ética, si asume su faceta perniciosa.
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