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- Ninguna junta directiva tendrá éxito sin el suficiente poder para remover al gerente
Se presenta cuando el gerente es el dueño de la empresa y está haciendo mal su trabajo. La junta se ve maniatada para removerlo.
- Ninguna junta directiva tendrá éxito con un mal gerente
Una junta puede equivocarse en lo que quiera, excepto en la selección del gerente de la empresa.
- Ninguna junta directiva tendrá éxito sin un plan de acción eficaz y simple
Lo más elemental es que la junta directiva se pregunte y responda hacia dónde debe ser conducida la empresa en términos concretos. Esto es, que en un plan de acción responda con toda claridad las preguntas a dónde llegar, cuándo llegar y qué debe hacerse para llegar. Este plan de acción debe ser simple y eficaz. Fácil de entender y de aplicar. Además de la junta y del gerente, el plan de acción debe ser conocido por toda la organización. Hasta el trabajador de más baja remuneración debe saber cuál es el rumbo de la empresa.
- Ningún plan de acción, por bueno que sea, producirá resultados con un mal gerente
Las juntas directivas vigilan que se cumpla el plan de acción, pero no lo ejecutan. De ello se encarga el gerente a la cabeza de su grupo de trabajo.
- Todas las juntas directivas del mundo piensan que están haciendo bien su trabajo
No conozco a ninguna junta directiva con capacidad de autoevaluarse. La prueba de ello es que, en general, sus miembros buscan o aceptan de buena gana la reelección para un período más.
- Ningún miembro de junta es productivo indefinidamente
Los expertos consideran que cuatro años es su ciclo productivo, salvo contadas excepciones. |